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 Alimentos y recomendaciones “muy PNI” para el verano.
Alimentos y recomendaciones “muy PNI” para el verano

Alimentos y recomendaciones “muy PNI” para el verano

Nutrición 7 junio 2023

En verano parece que nos saltamos más los horarios cuasi obligados de comida y nos volvemos un poco más anárquicos en el buen sentido de la palabra. Es decir, comemos cuando nos lo pide el cuerpo. Y parecerá una contradicción, pero en psiconeuroinmunología clínica, comer cuando aparece sensación de hambre, es una actitud mucho más beneficiosa de lo que imaginamos.

Así que si cambiamos el chip, nuestro sistema inmune lo agradecerá. Te contamos por qué y cuáles son las recomendaciones y alimentos más top para seguir una dieta de lo más pni en verano.

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En verano tenemos menos hambre ¿A qué se debe?

Es curioso pero con carácter general en verano se come menos. Esta sensación y falta de apetito tiene que ver con la termorregulación, de la que hemos hablado en otras ocasiones, o capacidad del ser humano para mantener la temperatura corporal.

Con la subida de las temperaturas durante los meses estivales, aumenta la ingesta de líquidos pero también disminuye la sensación de hambre y con ella la necesidad de consumir alimentos.

Sin embargo y sin ser tan rigurosos con los horarios de comidas, debemos comer cuando tengamos hambre, pero al mismo tiempo no debemos descuidar la alimentación para evitar desequilibrios alimenticios.

alimentación pni verano

Por ello y para motivar la ingesta se puede empezar el día con un poco de actividad en ayunas, que activará el cerebro y nos ayudará a modular el sistema inmune, evitando ingestas copiosas durante la noche, que será lo que va a facilitar un descanso continuo.

5 alimentos “muy PNI” para el verano

1. Proteínas “buenas” de carnes y pescados

Durante los próximos meses es importante consumir proteínas de calidad, que contienen determinadas carnes, como las de aves (pollo, pavo, o las perdices y codornices), evitando y comiendo de forma ocasional la ternera, el cerdo, el cordero o el conejo.

El pescado es una fuente de proteínas clave, así que tanto el blanco como el azul son muy saludables.

2. Huevos, ojo con las salmonelas veraniegas

Los huevos son indispensables para completar la dieta, y este alimento también se incluye durante el verano, pero ojo, debemos tener mucho cuidado con su conservación y calidad de cara a evitar las tan temidas salmonelosis del verano, que con las temperaturas elevadas aparecen con más facilidad.

La bacteria ataca por la cáscara, así es importante evitar en las comprar huevos rotos, a punto de caducar y adquirirlos de calidad, con una cáscara limpia y bien conservados, intentando así y en la medida de lo posible que sean de numeración 0 o 1, evitando las que empiecen por 2 o 3. Para saber si el huevo es fresco, se hundirá en un vaso de agua, si por el contrario al romperlo la yema se dispersa mucho, esto es claro indicador de que tiene bastantes días.

En casa debemos extremar las medidas de higiene para evitar una posible contaminación, como lavarse las manos bien antes de cocinarlos, y también se deben guardar en lugar fresco y seguro, sin separar las yemas de las claras con la cáscara.

3. Frutas y verduras, aprovechar las de temporada

Consumir al menos 3 piezas al día. La manzana, la papaya y el mango son una fuente de vitaminas. Y en cuanto a las verduras, dos raciones mínimo al día, y mejor si se preparan a la plancha o en forma de crema. Los tubérculos son una buena opción (cebollas, puerro, ajo, nabo, zanahorias, calabacín, calabaza, apio, etc.).

Además de las coles, incluir siempre en el listado del verano las ensaladas de hoja verde, las alcachofas, acelgas, espinacas y lechugas de todo tipo (romana, endivias, hoja de roble, …).

Los tomates y el pepino son un must have y el gazpacho es un alimento fresco y súper completo durante esta época, seguidos de (aunque no tan imprescindibles) los pimientos y las berenjenas.

4. Si tienes sed, bebe agua

No hay mejor remedio que quite la sed que el agua. Y en todo caso hay otras alternativas como el café sin azúcar, el té, el vino tinto o la leche de coco.

5. Otros alimentos

Los mariscos son una fuente de vitaminas y propiedades, y los moluscos como los mejillones y las almejas también.

El aguacate, el aceite de oliva, el chocolate (puro) y la miel en pocas cantidades resultan muy beneficiosos para nuestra dieta veraniega.

6. Suplementos para el verano

Junto a los alimentos indispensables, los suplementos para los días de verano pueden ayudarnos a sobrellevar el calor. Hablamos de magnesio, y algún producto que contenga Omega-3.

Si no conciliamos el sueño, se puede incorporar algún complemento que ayude a producir melatonina.

¿Quieres aprender mucho más sobre alimentación? No dudes consultar nuestra formación en PNI clínica donde hablamos detalladamente de lo importante que es llevar a cabo una dieta saludable y rica que cubra todo lo que necesita nuestro cuerpo en cada momento.

Autor

Elena López

Llevo más de 20 años trabajando como fisioterapeuta, pero mi ámbito profesional y mi forma de vida dio un giro de 180 grados cuando me convertí en lo que soy actualmente: especialista en Psiconeuroinmunología clínica. Disciplina que me ha brindado la oportunidad de crecer exponencialmente y que llegó a mí de la mano del Dr. Leo Pruimboom, fundador y referente mundial por excelencia de esta disciplina médica. Una nueva vía de intervención que descubrí cuando aún estaba cursando mis estudios universitarios en Fisioterapia, que cambió mi perspectiva y por su puesto la manera de trabajar con los pacientes.

Labor clínica, con la que no dejo de aprender constantemente y disfrutar cada día. Además, al mismo tiempo me permite desarrollar mi segunda actividad y pasión, la de coordinar el Máster en PNIc. Me encanta mantener un nexo de unión continuo con los grandes referentes y docentes, y comprobar cómo los alumnos van adquiriendo una nueva dimensión de conocimiento y formación.

Todo ello no sería posible sin el motor de mi vida, mi pequeña gran familia, (Gonzalo y mis cuatro hijos) y esos momentos de desconexión. Descargo adrenalina jugando al baloncesto, bailando flamenco y no cambio por nada del mundo disfrutar de un buen vino con mis amigos.

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