Está demostrado que el consumo excesivo de carne registra en consecuencia un riesgo más elevado de padecer enfermedades cardiovasculares, entre otras la diabetes o el cáncer.
Sin embargo y como en todos los estudios, se deben matizar y atender los datos teniendo en cuenta el contexto personal de cada individuo y determinados condicionantes, porque el consumo de carne debe evaluarse entre otros aspectos, por el tipo de carne que se consume, si procesada, envasada o fresca, por su procedencia de origen animal (roja, de cerdo o de cualquier otro tipo), por el tipo de persona que la consume, porque puede ser menos cuidadosa con la alimentación y que sus hábitos sean poco saludables, o que por el contrario a pesar de ser muy carnívora, mantenga un consumo controlado, de buena calidad y sea un sujeto cuya actividad es intensa.
Como indicamos, todos estos condicionantes deben observarse con lupa, porque son determinantes a la hora de valorar el consumo de este alimento, característico y muy incorporado en nuestra alimentación.
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Continuando con el enfoque del primer post de este artículo, centrado en varias investigaciones que conectan la relación directa del consumo carne con la aparición de ciertas enfermedades, de cómo se ha detectado que los seres humanos no somos capaces de producir por nosotros mismos los azúcares Neu5Gc, a continuación debemos indagar y tratar de explicar por qué se registran dichos azúcares en nuestro organismo, a pesar de que algún momento de nuestra propia evolución los perdimos por el camino.

Si no podemos producir azúcares Neu5Gc ¿Por qué se detectan en nuestro organismo?
A esta pregunta, se le puede dar respuesta de la siguiente manera. Siendo conocedores de que el origen de estos azúcares tiene una procedencia alimentaria ya que forman parte de muchos de los alimentos que comemos de forma regular, a continuación podemos preguntarnos si la producción de estos azúcares estará relacionada con el consumo directo de carne.
En principio, estos azúcares son indetectables en las plantas o en las verduras y vegetales, y en cambio son altamente expresados en vertebrados y en algunos insectos.
Por otro lado, la presencia de Neu5Gc en aves y pescados es muy escasa, pero en cambio es muy abundante en productos lácteos y en las carnes rojas, especialmente en carnes de ternera, de buey, de cordero y cerdo. Así precisamente es como empezamos a descubrir la conexión.
De la misma forma que todos los humanos producimos IgM, IgG e IgA, es decir, anticuerpos anti-Neu5Gc, aunque en diferentes concentraciones, lo que necesariamente implica esta producción es que el sistema inmune reconoce este azúcar y responde a través de la producción de anticuerpos. Por este motivo el Neu5Gc tiene la consideración de un «Xenoautoantígeno”.
La xenosialitis
La presencia del azúcar así como de los anticuerpos específicos procedentes de un consumo elevado de carne roja y de otros alimentos donde está presente Neu5Gc, dan lugar a lo que se conoce como “Xenosialitis”, una respuesta inmune de los anticuerpos que puede conducir a un tipo de inflamación crónica.
Se trata de un proceso vinculado a la alimentación que juega un papel importante en múltiples patologías humanas de naturaleza inflamatoria crónica, como son las autoinmunidades, el cáncer o la inflamación vascular.
Con esta evidencia, es una revelación importante y clave a nivel clínico, pues nos confronta una vez más con la necesidad de individualizar y pautar de forma personaliza las recomendaciones que realizamos en consulta a nuestros pacientes.
El tratamiento debe ser específico y debe ser personalizado para cada paciente, ya que influye tanto el tipo de patología, como los mecanismos que subyacen en la enfermedad, los factores de riesgo individuales y el contexto de cada persona.
Todas estas circunstancias, desde el punto de vista de la PNI clínica son las que deben ayudarnos a tomar mejores decisiones a la hora de proponer intervenciones orientadas a prevenir o mejorar la salud de nuestros pacientes.
Llevo más de 20 años dedicado al campo de la salud y de la formación, especializado en el ámbito de la Psiconeuroinmunología clínica.
He tenido la suerte de formarme y entrar a formar parte del equipo del Dr. Leo Pruimboom, la gran referencia internacional en esta disciplina.
Me apasiona mi labor docente, poner al servicio de cientos de alumnos de todo el mundo todo este bagaje y conocimiento para acompañarles en el proceso de formación en esta maravillosa disciplina.
Igualmente disfruto y aprendo de mis pacientes en mi labor clínica diaria.
