La boca presenta una serie de peculiaridades únicas en nuestro sistema. La cavidad oral da paso al aparato digestivo, a través de la nutrición que es una de las acciones vitales y necesarias para el ser humano, y también conecta con el aparato respiratorio, como el encargado de llevar a cabo una oxigenación correcta de los tejidos.
Es extremadamente sensible a determinadas patologías, entre otras al estrés. En el primer post contamos qué ocurre y qué mecanismos se ponen en marcha cuando existe alguna alteración emocional que afecta a la salud bucal. Las consecuencias pueden ser determinantes para el desarrollo de otras patologías más graves como las enfermedades neurodegenerativas o inflamatorias, o incluso puede ocurrir a la inversa, porque algunas enfermedades como las infecciones dentales o las caries pueden afectar a la boca y terminar en otras más graves.
Gingivitis
La gingivitis, que se conoce también como enfermedad periodontal, es una leve alteración de las encías caracterizada por la respuesta inflamatoria vinculada generalmente a la placa bacteriana, la bucal puede evolucionar hacia una periodontitis. Se trata de una respuesta del organismo a la placa microbiana persistente que se caracteriza por una inflamación que se establece y afecta al tejido conectivo gingival superficial.
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El estrés disminuye el flujo salival, aumentando la formación de la placa dental y finalmente terminar en una inflamación gingival.

Un grupo de investigadores analizaron los efectos del estrés psicológico sobre las respuestas proinflamatorias locales de la encía en condiciones de inflamación aguda durante varios días y curiosamente descubrieron que el estrés psicológico agudo aumenta las respuestas inflamatorias locales, afectando a la salud bucal.
Afrontar el estrés
El esfuerzo de afrontar el estrés por intentar reducir, controlar o tolerar este estado de alteración, necesita de una serie de técnicas de ajuste, adaptación y superación, estrategias que empleamos los seres humanos con el objetivo de superar y que se utilizan en situaciones estresantes generalizadas.
Afrontarlo de forma exitosa es aprender a controlar la situación y tener la sensación de que somos capaces de superar dicha situación; pero el afrontamiento resulta inútil cuando nos vemos sumergidos por los agentes estresantes en plena situación de estrés.
Medidas para reducir el estrés junto al tratamiento periodontal
Hay varias formas de afrontar el estrés. Algunas técnicas de gestión del tiempo pueden ayudar a controlar el estrés. El Journal of the Canadian Medical Association (Revista de la Asociación Médica Canadiense) ha denominado recientemente «desestresantes» a todos aquellos procesos mediante los cuales una persona puede aliviar el estrés. Algunas medidas como,
- El ejercicio y la actividad regular, ayudan a quemar y utilizar las hormonas del estrés y los neuroquímicos.
- Los beneficios de la meditación y otras técnicas de relajación durante sesiones de 20 a 30 minutos al día, pueden tener efectos beneficiosos duraderos en la reducción de los niveles de estrés.
- Otra medida es la eliminación del consumo de drogas y el consumo no superior a moderado de alcohol, claves para el éxito del control del estrés.
- Fortalecer y fomentar las relaciones mediante la creación de una sólida red de apoyo, es una de las mayores protecciones contra este fenómeno. Está demostrado que pasar tiempo con nuestros seres queridos y hacer más vida social reduce los niveles de estrés.
- Una mejor gestión y organización del tiempo priorizando tareas y posponiendo aquellas cosas menos importantes por orden de importancia.
- Gestionar y canalizar los problemas analizando la situación y viendo alternativas y posibles vías de solución también ayuda.
- El descanso, la nutrición sana y no fumar.
- Probar nuevas formas de pensamiento y filosofía de vida. Cuando empiece a preocuparse, intente detener los pensamientos. Hay que procurar olvidar aquellas cosas que no se pueden cambiar y aprender a decir «no».
- Ser honesto y hablar con claridad. A veces el no exponer las necesidades que tenemos en un momento dado o no decir lo que pensamos puede empeorar los sentimientos negativos aumentando el estrés.
- A veces, cuando nosotros mismos no podemos encontrar la solución, debemos pedir ayuda. Está demostrado que aquellas personas que cuentan con una sólida red de familiares y amigos tienen una mejor gestión del estrés.
Más información:
Bansal, J., Bansal, A., Shahi, M., Kedige, S., & Narula, R. (2014). Periodontal emotional stress syndrome: Review of basic concepts, mechanism and management. Open Journal of Medical Psychology, 2014.
Llevo más de 20 años dedicado al campo de la salud y de la formación, especializado en el ámbito de la Psiconeuroinmunología clínica.
He tenido la suerte de formarme y entrar a formar parte del equipo del Dr. Leo Pruimboom, la gran referencia internacional en esta disciplina.
Me apasiona mi labor docente, poner al servicio de cientos de alumnos de todo el mundo todo este bagaje y conocimiento para acompañarles en el proceso de formación en esta maravillosa disciplina.
Igualmente disfruto y aprendo de mis pacientes en mi labor clínica diaria.
