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 Triptófano y PNIc: ¿Cómo se comporta en los procesos inflamatorios? (II)
Triptófano y PNIc: ¿Cómo se comporta en los procesos inflamatorios? (II)

Triptófano y PNIc: ¿Cómo se comporta en los procesos inflamatorios? (II)

Nutrición 29 abril 2026

El triptófano es una de las sustancias clave para nuestra bioquímica. Como sintetizador de la serotonina (la «hormona de la felicidad») y de la melatonina (el neurotransmisor clave para el descanso, control del estrés y de algunas sensaciones como el apetito), se encarga precisamente de regular todos estos episodios por los que pasamos a menudo los humanos.

En principio, esta es la función del triptófano en situaciones normales; sin embargo, en procesos inflamatorios, su ingesta y efectos pueden producir ciertas alteraciones. En este post exploramos por qué el contexto metabólico es el que decide el destino de este aminoácido y cómo un tratamiento estratégico puede marcar la diferencia.

El triptófano y su metabolismo

En un estado de salud óptimo, el triptófano sigue la ruta de síntesis de serotonina. Cuando se ingieren alimentos con triptófano, esta sustancia viaja hasta el torrente sanguíneo y su objetivo es atravesar la barrera encefálica, hasta alcanzar las neuronas, para llegar al proceso metabólico de conversión en serotonina.

En cambio, en los últimos años, se han publicado algunos estudios donde se detecta que, en pacientes con inflamación crónica de bajo grado, síndrome de fatiga crónica, o que presentan algunas enfermedades neurodegenerativas o intestinales, o incluso COVID persistente, el organismo prioriza otra vía: la de la quinurenina.

Cuando nuestro sistema explora un estado de inflamación, el cuerpo desvía el triptófano para fabricar metabolitos que, en exceso, pueden resultar neurotóxicos. Sus vías de conversión están alteradas y no funcionan igual.

Esto significa que, si un sistema inflamado se suplementa con triptófano, podríamos estar alimentando una respuesta que genera más ansiedad o neblina mental, en lugar de aliviarla. La presencia de citoquinas inflamatorias como las IL-6, puede dotar de mayor funcionalidad a la enzima IDO-1, responsable de que el triptófano entre en la vía de la quinurenina y termine convirtiéndose en ácido quinolínico, neurotóxico.

Con el abordaje de la PNI clínica, la intervención es reducir la inflamación sistémica antes de intervenir en los precursores de neurotransmisores.

¿Cómo controlar la inflamación para que el triptófano tenga efectos positivos?Si el paciente sufre alguna patología, lo mejor es que acuda a un profesional de la salud especialista en PNI clínica. Además de una dieta rica en triptófano, de la que hablamos en el post 1 (consumo de algunas frutas, verduras, frutos secos y otros alimentos), es importante mantener los niveles de hidratación, y respetar los momentos de descanso para gestionar el estrés.

Además, es fundamental la actividad física, especialmente en ayunas, que ayuda a controlar la inflamación. El ejercicio de intervalos y practicarlo de manera regular, ayuda a controlar y reducir los niveles de cortisol que generan estrés.

Beneficios clave del triptófano para el bienestar

Una vez que la inflamación se controla, el triptófano va a ser capaz de ofrecer esos beneficios sistémicos esperados. Hablamos de,

  • Regulación del estado de ánimo. Al elevar los niveles de serotonina, mejora la respuesta al estrés y la estabilidad emocional.
  • Una mejora de la calidad y de regulación del sueño. Su conversión en melatonina facilita los ciclos de sueño más profundos y reparadores.
  • Un control del apetito. Ayuda a reducir la ansiedad por el dulce y los atracones nocturnos.
  • Ayuda a aumentar la concentración, mejorando la función cognitiva.
  • Función para el sistema inmune. La vía de la quirunenina influye sobre la respuesta inflamatoria y los niveles de respuesta inmune.

Autor

Elena López

Llevo más de 20 años trabajando como fisioterapeuta, pero mi ámbito profesional y mi forma de vida dio un giro de 180 grados cuando me convertí en lo que soy actualmente: especialista en Psiconeuroinmunología clínica. Disciplina que me ha brindado la oportunidad de crecer exponencialmente y que llegó a mí de la mano del Dr. Leo Pruimboom, fundador y referente mundial por excelencia de esta disciplina médica. Una nueva vía de intervención que descubrí cuando aún estaba cursando mis estudios universitarios en Fisioterapia, que cambió mi perspectiva y por su puesto la manera de trabajar con los pacientes.

Labor clínica, con la que no dejo de aprender constantemente y disfrutar cada día. Además, al mismo tiempo me permite desarrollar mi segunda actividad y pasión, la de coordinar el Máster en PNIc. Me encanta mantener un nexo de unión continuo con los grandes referentes y docentes, y comprobar cómo los alumnos van adquiriendo una nueva dimensión de conocimiento y formación.

Todo ello no sería posible sin el motor de mi vida, mi pequeña gran familia, (Gonzalo y mis cuatro hijos) y esos momentos de desconexión. Descargo adrenalina jugando al baloncesto, bailando flamenco y no cambio por nada del mundo disfrutar de un buen vino con mis amigos.

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