Abierto periodo de inscripción para el Máster en PNI Clínica 2026 – 2029

Congreso Internacional de PNI clínica «Natures as Medicine»

 Prebióticos y probióticos desde la PNI Clínica
Prebióticos y probióticos desde la PNI Clínica

Prebióticos y probióticos desde la PNI Clínica

Nutrición 29 octubre 2025

El otoño irrumpe con sus tonalidades ocres y esos platos más calientes, pero también con el desafío estacional para el sistema inmune. El descenso de la luz solar, los cambios de temperatura y el aumento de la densidad poblacional en interiores son factores estresantes que, desde la perspectiva de la psiconeuroinmunología clínica impactan directamente sobre nuestro organismo.

Para comprender cómo podemos reforzar las defensas durante el cambio estacional y afrontar el paso hacia el frío, es imprescindible hablar de dos aliados esenciales y de sus diferencias: los probióticos y los prebióticos, sin olvidar el potencial de la resina apícola conocida como propóleo.

¿Te gustaría mejorar la salud de tus pacientes y la rentabilidad de tu clínica al mismo tiempo?

Rellena el siguiente formulario y accede totalmente gratis nuestro webinar donde podrás descubrir de la mano de Daniel de la Serna las claves más importantes para mejorar el rendimiento y rentabilidad de tu clínica, favoreciendo la satisfacción de tus pacientes.

Esta disciplina integradora, como una de las más demandadas por los profesionales de la salud, nos recuerda que el sistema inmune no opera de forma aislada, sino que está en constante conexión con los sistemas nervioso y endocrino, siendo el intestino el epicentro clave en este vínculo.

Inmunidad intestinal: probióticos vs prebióticos

La microbiota alberga un ecosistema de microbios dinámico y complejo, donde su influencia como inmunorregulador del sistema es incuestionable. Aproximadamente el 70-80% de las células productoras de anticuerpos que se encargan de combatir posibles infecciones (IgA, IgG, IgM) residen en el tejido linfoide asociado al intestino (GALT). El equilibrio de esta microbiota es clave para la maduración y el funcionamiento óptimo de estas defensas.

prebioticos probioticos pni

Los probióticos

Por un lado, los probióticos, más allá de ser meros suplementos, se definen como microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas para el organismo, confieren un beneficio para la salud del huésped.

Se sabe por infinidad de estudios que cepas como los Lactobacillus y Bifidobacterium, poseen una enorme capacidad para,

  • Reforzar la barrera intestinal. Contribuyen a mantener la integridad de las uniones estrechas (tight junctions) entre los enterocitos, minimizando la permeabilidad intestinal (o «intestino permeable») y previniendo la translocación de patógenos y toxinas que podrían desencadenar respuestas inflamatorias sistémicas.
  • Modular la respuesta inmune. Interactúan directamente con las células dendríticas y los linfocitos T del GALT, favoreciendo un perfil de citocinas más equilibrado. Se ha observado que ciertas cepas podrían aumentar la producción de inmunoglobulina A secretora (sIgA), una línea de defensa crucial en las mucosas (respiratoria y digestiva).
  • Competir en exclusiva. Compiten con microorganismos patógenos por nutrientes y sitios de adhesión en la mucosa, limitando su colonización y proliferación.

Prebióticos

A menudo los prebióticos se confunden con sus compañeros microbianos los probióticos, sin embargo no son lo mismo. Son ingredientes no digeribles de los alimentos, principalmente fibras (como los fructanos de tipo inulina, FOS o GOS, galactooligosacáridos y fructooligosacáridos, que se fermentan selectivamente por la microbiota intestinal, induciendo cambios en su composición y/o actividad y que confieren beneficios para la salud.

Su función principal es alimentar a las bacterias beneficiosas, fomentando su crecimiento y actividad. La fermentación de los prebióticos da lugar a la producción en el colon de ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, el propionato y el acetato. El butirato, en particular, es fundamental,

Porque es una de las principales fuentes de energía para los colonocitos, manteniendo de este modo la salud de la pared intestinal.

Posee potentes efectos antiinflamatorios, actuando como señalizador, regulando la expresión génica en células inmunitarias y contribuyendo a la diferenciación de linfocitos T reguladores cruciales para mantener la tolerancia inmunológica.

La sinergia de probióticos y prebióticos – a menudo administrados como simbióticos – es una estrategia robusta para preparar al intestino, y por extensión al sistema inmune, para los desafíos del otoño.

Propóleo: el refuerzo inmunológico natural con base bioquímica

Además de optimizar el terreno intestinal, no debemos olvidar una de las mejores defensas durante esta época para el sistema inmune. Nos referimos al propóleo (própolis). Esta resina compleja que utilizan las abejas para sellar la colmena y que procede de diferentes fuentes vegetales y que incluye más de trescientos compuestos activos, entre otros, flavonoides y fenoles. La evidencia científica atribuye al propóleo alguna serie de efectos beneficios para la salud en otoño. Hablamos de,

  • Su acción inmunomoduladora, donde algunos estudios demuestran que el propóleo puede estimular la producción de anticuerpos y aumentar la actividad de las células del sistema inmune innato como los macrófagos y las Natural Killer.
  • Modulación que ayuda al sistema a una mayor respuesta a agentes infecciosos comunes durante esta temporada.
  • También incluye determinados efectos antimicrobianos y antivirales, confieren al propóleo una actividad de amplio espectro contra bacterias y algunos virus. Concretamente en infecciones respiratorias leves, se ha postulado que sus compuestos bioactivos pueden interferir con la replicación viral y reducir la duración de los síntomas.
    Posee efecto antioxidante y antiinflamatorio. Los polifenoles presentes en el propóleo combaten el estrés oxidativo. El propóleo actúa como regulador previniendo que una respuesta inmunitaria excesiva pueda ser causante de daño tisular o de los tejidos.

Autor

Elena López

Llevo más de 20 años trabajando como fisioterapeuta, pero mi ámbito profesional y mi forma de vida dio un giro de 180 grados cuando me convertí en lo que soy actualmente: especialista en Psiconeuroinmunología clínica. Disciplina que me ha brindado la oportunidad de crecer exponencialmente y que llegó a mí de la mano del Dr. Leo Pruimboom, fundador y referente mundial por excelencia de esta disciplina médica. Una nueva vía de intervención que descubrí cuando aún estaba cursando mis estudios universitarios en Fisioterapia, que cambió mi perspectiva y por su puesto la manera de trabajar con los pacientes.

Labor clínica, con la que no dejo de aprender constantemente y disfrutar cada día. Además, al mismo tiempo me permite desarrollar mi segunda actividad y pasión, la de coordinar el Máster en PNIc. Me encanta mantener un nexo de unión continuo con los grandes referentes y docentes, y comprobar cómo los alumnos van adquiriendo una nueva dimensión de conocimiento y formación.

Todo ello no sería posible sin el motor de mi vida, mi pequeña gran familia, (Gonzalo y mis cuatro hijos) y esos momentos de desconexión. Descargo adrenalina jugando al baloncesto, bailando flamenco y no cambio por nada del mundo disfrutar de un buen vino con mis amigos.

Conoce nuestro Máster

Da un impulso a tu carrera

¿Te gustaría formarte en el único máster de Psiconeuroinmunología clínica que cuenta con comité científico internacional propio? Solicita más información ahora, ¡las plazas son limitadas!