El té verde, especialmente alguna de sus variantes como el té matcha, está por todas partes. Su color verde instagrameable que mezcla fusión y estética lo ha convertido en una de las bebidas más apetecibles y demandadas de las nuevas generaciones, dejando de ser un producto de nicho, para convertirse en un producto de consumo habitual.
Pero más allá de la estética y de las tendencias, desde el punto de vista de la Psiconeuroinmunología clínica presenta unas propiedades increíbles en cada taza. Posee infinidad de beneficios antioxidantes, estimulantes y digestivos, además de ser un potente modulador de nuestra fisiología y para nuestro sistema nervioso.
La Epigalocatequina galato (EGCG), un componente clave
El té verde es milenario, pero el auge que ha cobrado por su consumo diario y habitual, ha hecho que se elaboren diferentes estudios de investigación sobre los beneficios neuronales e inmunes.
El principal compuesto para el sistema del té verde es la EGCG, un polifenol de hormesis nutricional. La catequina es un antioxidante natural, cuyas propiedades lo convierten en mucho más efectivo que las vitaminas C y E.
A nivel de anatomía celular, el té verde promueve la biogénesis mitocondrial, mejorando la eficiencia en la producción de energía y reduciendo el estrés oxidativo sistémico.

Beneficios del té verde en el eje neuroinmune
Desde la perspectiva de la PNI clínica el té verde destaca por:
1. Neuroprotección
La combinación de L-teanina y cafeína cruza la barrera hematoencefálica, mejorando la plasticidad sináptica y el rendimiento cognitivo sin los efectos tan elevados de la cafeína del café.
Algunos estudios recientes, han investigado su relación directa con el estrés y el rendimiento en tareas cognitivas, mejorando el nivel de respuesta y el rendimiento según el nivel de repetición de una tarea concreta.
2. Salud metabólica
Actúa sobre el tejido adiposo pardo, favoreciendo la oxidación de ácidos grasos y mejorando la sensibilidad a la insulina.
3. Modulación inmune
Regula la respuesta de las células T, ayudando a equilibrar estados de inflamación de bajo grado.
4. Salud cardiovascular
Ayuda a controlar los niveles de colesterol y apoyo a la función cardiovascular.
5. Propiedades antioxidantes
Actúa de protector contra los radicales libres, que aceleran el envejecimiento celular.
El matcha, con mayor concentración de EGCG
Uno de los motivos principales por los que el té matcha posee mayor concentración de Epigalocatequina galato se debe a su proceso de cultivo. Las plantas de té matcha se producen con tencha, la hoja que crece en sombra a través de una técnica japonesa durante 3 o 4 semanas antes de la cosecha, y que posteriormente se molerá para convertirse en el polvillo del matcha.
Ello supone un aumento más intenso de la clorofila y de este polifenol EGCG, porque en el matcha se bebe la hoja molida, aprovechando sus nutrientes en prácticamente su totalidad.
Fuentes:
Mancini, E. et al. (2017): Green tea effects on cognition, mood and human brain function: A systematic review.
Unno, K. et al. (2018): Función reductora del estrés del té verde matcha en experimentos con animales y ensayos clínicos.
Llevo más de 20 años dedicado al campo de la salud y de la formación, especializado en el ámbito de la Psiconeuroinmunología clínica.
He tenido la suerte de formarme y entrar a formar parte del equipo del Dr. Leo Pruimboom, la gran referencia internacional en esta disciplina.
Me apasiona mi labor docente, poner al servicio de cientos de alumnos de todo el mundo todo este bagaje y conocimiento para acompañarles en el proceso de formación en esta maravillosa disciplina.
Igualmente disfruto y aprendo de mis pacientes en mi labor clínica diaria.
