La solución está en el cambio pero ¿por qué nos cuesta tanto cambiar?
Comidas a deshoras, abusar de alimentos que no debemos, ver el móvil por la noche hasta quedarnos dormidos, pasar demasiadas horas frente a la pantalla, la vida sedentaria, … Si sabemos de sobra que todos estos hábitos no son buenos, ¿por qué no los cambiamos?Cambiar el chip cuesta un triunfo, tanto a los pacientes que recibimos en consulta como a cualquier persona que necesite cambiar para poder tener mejor calidad de vida y mejor salud.
